Por Dastin Cruz (Administrador del blog)

La Crítica:
- Los Elefantes son un gran problema para el Libro de Mormón.
- Los Gonfoterios no apoyan las interpretaciones SUD
- No hay elefantes o mamuts contemporáneos con los jareditas

Respuesta SUD:

Los elefantes sólo se mencionan una vez en el Libro de Mormón en relación con los Jareditas y se señala que era un animal útil para el hombre.
En Eter 9:19 leemos: "Y también tenían caballos y asnos, y había elefantes y curelomes y cumomes, todos los cuales eran útiles para el hombre, y más particularmente los elefantes y curelomes y cumomes."
Los Jareditas se estima que llegaron al Nuevo Mundo entre 2600 y 2100 antes de Cristo (más de 4000 años antes de ahora). Y no se menciona en el Libro de Mormón que los elefantes hayan existido en el Nuevo Mundo durante el período nefita (600 aC - 400 dC).

La Taxonomía en el Libro de Mormón

John Sorenson discute el problema de los nombres que utilizan para los animales. Él introduce su análisis dando ejemplos de cuestiones interculturales que surgieron cuando los españoles llegaron al Nuevo Mundo:
"Los antropólogos nos dicen que los pueblos del mundo tienen muchos modelos diferentes para clasificar animales o plantas, como los tienen para designar direcciones geográficas o dividir el tiempo... Cuando los españoles llegaron a las Américas, tuvieron problemas para clasificar sistemáticamente las criaturas nativas. Sin embargo, los indios lo pasaron aún peor para clasificar los animales que trajeron los europeos."[Sorenson, Ancient American Setting, 289-290.]
Sorenson dice que los Nefitas encontraron el mismo problema de nomenclatura intercultural como lo hicieron los españoles, ellos pueden haber aplicado la misma solución. Él sugiere que, de acuerdo con la práctica humana conocida, ellos podrían haber utilizado un nombre común de un animal conocido para referirse a un animal previamente desconocido que sentían que era de alguna manera similar al que conocían.

Críticos del Libro de Mormón, como los Tanner rechazan el enfoque de John Sorenson a la cuestión de los animales como "un intento desesperado de explicar un problema grave" (Jerald and Sandra Tanner, Answering Mormon Scholars: A Response to Criticism Raised by Mormon Defenders .Salt Lake City: Utah Lighthouse Ministry, 1996, p. 109).   Pero estas críticas revelan un desconocimiento del gran desacuerdo entre los estudiosos de la Biblia acerca de las definiciones de muchos de los nombres de los animales mencionados en el texto hebreo de la Biblia.

Wade E. Miller y Matthew Roper señalan:
"Parte del problema en la taxonomía para ambos libros [el Libro de Mormón y la Biblia] está en la traducción de un idioma a otro como en realidad es. Comúnmente la gente va a nombrar a un animal no identificado en una región recién asentada según un animal que se vea similar con el que están familiarizados. Esto sucedió en muchas ocasiones cuando los europeos colonizaron tierras extranjeras. Por ejemplo el verdadero búfalo es un bóvido del Viejo Mundo cuyo nombre fue aplicado al bisonte americano. Y los berrendos americanos son comúnmente llamados antílopes, ya que se asemejan a estos animales del Viejo Mundo... Incluso en el mismo idioma, un animal dado puede tener varios nombres (por ejemplo, león de montaña, puma, gato montés, etc.). Todo esto sirve para señalar la necesidad de la cautela en la identificación de los animales en las escrituras... 'Para el traductor de la Biblia tal vez ningún aspecto de su trabajo es más complejo, confuso, y requiere mucho tiempo que los problemas encontrados al intentar traducir satisfactoriamente los términos para las plantas y los animales de las diferentes Escrituras.' [Fauna y Flora de la Biblia (publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas, 1972), vii.]  Edward Hope observa: 'En el Antiguo Testamento es muy difícil decidir con certeza a los animales (o aves) mencionados por sus nombres hebreos. En algunos casos, la gama de sugerencias es asombrosa.' [ Edward R. Hope, “Animals in the Old Testament: Anybody’s Guess?” The Bible Translator 42/1 (Enero 1991)] Un desafío tiene que ver con la identificación de los animales mencionados en el texto hebreo. Un enfoque es simplemente seguir las traducciones anteriores. Esto, sin embargo, 'a veces introduce dentro del texto,  animales que no se encontraban en los tiempos bíblicos, en el antiguo Oriente Medio por lo que sabemos.' [ Edward R. Hope, “Animals in the Old Testament: Anybody’s Guess?” The Bible Translator 42/1 (Enero 1991), p 128]   Sin embargo, esto puede ser a veces el mejor enfoque, por lo tanto, 'un traductor debe, considerar cuidadosamente la tradición existente en la traducción, es decir, la práctica de otras traducciones de las escrituras a este idioma receptor.' [Fauna y Flora de la Biblia (publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas, 1972), xi.]  Del mismo modo, José Smith pudo haber simplemente seguido la prestación de términos de animales de la versión de King James[Rey Jacobo o Santiago] para algunos animales en el Libro de Mormón, incluso si la asociación con algunos animales en la tierra de América puede no haber sido precisa."1
Esto es, por supuesto, es de gran relevancia en el caso de los nombres de animales en el Libro de Mormón, ya que pueden tener complejidades similares, el Libro de Mormón es un documento traducido de otro idioma, y trata de culturas del Viejo Mundo que se encuentran con las culturas del Nuevo Mundo por primera vez. Entender eso, es importante ya que elefante puede referirse a una gama de animales parecidos  o de su misma familia biológica (familia Elephantidae - El Elefante, Mamuts, Mastodonte, etc)

Sorenson lo resumió de la siguiente manera: "Para cada nombre del Libro de Mormón son posibles diversas bestias . Normalmente no hay base para preferir un candidato más que otro... Pero el propósito no es el de dar una identificación definitiva, sino el de mostrar que hay criaturas que se corresponden con cada término de las escrituras... La investigación científica, tanto como un estudio más minucioso del Libro de Mormón, nos pueden dar más luz sobre estos asuntos. De cualquier modo los problemas que quedan son más modestos que los de hace pocos años. Ya no sirve el rechazó dogmático al Libro de Mormón sobre la base de que sus afirmaciones acerca de la fauna no se pueden sostener."  [Sorenson, Ancient American Setting, 408.]

Representaciones de elefantes

La evidencia de la supervivencia de elefantes se puede encontrar en los mitos y tradiciones nativas americanas [John R. Swanton, Indian Tribes of the Lower Mississippi Valley and Adjacent Coast of the Gulf of Mexico (Washington: Government Printing Office, 1911), 355]. Las tradiciones orales, los registros escritos, y el arte que muestran elefantes representa una fuerte base para la afirmación de que existieron elefantes en América. Veamos un ejemplo.

La Estela B, estela que fue eregida por Uaxaclajuun Ub'aah K'awiil a principios del siglo XIII. tiene una representación de un elefante. La capacidad artística en el tallado de piedra de los antiguos pobladores de Copán es tan exquisita que a Copán se le cataloga como “La París del mundo Maya”, los artistas cuando querían dibujar algo lo hacían rescatando hasta el más mínimo detalle, entre los animales frecuentemente esculpidos están los jaguares, guacamayas y hasta elefantes.

Esto representación ha planteado varios interrogantes, entre ellos :

¿Fueron los constructores de la estela B de Copán contemporáneos con los elefantes?. De ser así, podríamos pensar que estos habitantes son mucho más antiguos de lo que la historia oficial está dispuesta a aceptar, pues la estela es del periodo preclásico o ¿Sobrevivieron a las extinciones los elefantes en América o en ciertas zonas de América? Suponiendo que así haya sido, debió haber condiciones especiales climáticas para ese lugar. [Como dato anecdótico puede citarse también el caso de investigadores que atribuyeron las figuras de mastodontes a la cola o pico deformado de guacamayos, que los autores de la estela habrían exagerado en una “licencia artística”.] Aún así muchos críticos no consideran estas representaciones de importancia.

Los Mamuts (Elefantes)

Mammuthus es un género extinto de mamíferos proboscídeos de la familia Elephantidae conocidos vulgarmente como mamuts. Se acepta generalmente que existieron desde hace aproximadamente 4,8 millones de años hasta hace apenas 3.700 años ["Mammuthus", Wikipedia]. 
Junto con una serie de grandes mamíferos que se cree que se han extinguido hace unos 10.000 años, ahora se sabe que los mamuts sobrevivieron durante unos pocos miles de años más. Duraron lo suficientemente para traerlos a la época de los Jaredita. Una fecha para un mamut en el norte del continente de América del Norte fue fechado en 3700 años hasta el presente. [S. L. Vartanyan, V. E. Garutt, and A. V. Sher, “Holocene dwarf Mammoths from Wrangle Island in the Siberian Arctic,” Nature 362 (1993),337-340.]  Un mamut de Alaska fue fechado en hace 5.720 años. [David R. Yesner, Douglas W. Veltre, Kristine J. Crossen and Russell W. Graham, 5,700-year-old Mammoth Remains from Qagnax Cave, Pribilof Islands, Alaska. In L. D. Agenbroad and R. L. Symington (eds.), The World of Elepahants (Short Papers and Abstracts of the 2nd International Congress, 2005), 200-204.]  Dentro de los Estados Unidos, Mead y Meltzer  proporcionaron una edad de 4.885 años para la datación de espécimenes de mamut.[James I. Mead and David J. Meltzer, “North American late Quaternary extinctions and the radiocarbon record, In P. S. Martin and R. G. Klein (eds.) Quaternary Extinctions: A Prehistoric Revolution, (Tucson, University of Arizona Press. 1984), 440-450.]
A medida que se realizan más hallazgos de mamut (elefante), fechas más tempranas sin duda aparecerán. En general, cuando disminuyen las poblaciones de especies animales, sobreviven más tiempo en los refugios del sur. Poblaciones pequeñas también podrían haber sobrevivido en Mesoamérica, bien pasado el final del Pleistoceno. El hecho de que fechas conocidas de mamuts en Mesoamérica ha aumentado en número en esta época, ayuda a apoyar este punto de vista... El hombre y el mamut se han encontrado en asociación el uno con el otro en una serie de localidades mesoamericanas [Joaquin Arroyo-Cabrales, Oscar J. Polaco and E. Johnson, “A preliminary view of the coexistence of mammoth and early peoples in México,” Quaternary International (2006), 142-143.]. Johnson declaró que: "Ya no puede haber ninguna duda razonable de que el hombre y el elefante coexistieron en América." [Ludwell H. Johnson, “Men and Elephants in America,” The Scientific Monthly 75 (1952), 220-221.]. Desde que esta declaración fue hecha, se han descubierto más sitios que muestran esta convivencia . Varios petroglifos que datan de tiempos antiguos de Mesoamérica representan animales parecidos a elefantes. Martin informó de puntas de lanza clavadas, hechas con los fósiles de mamuts.[Paul S. Martin, Twilight of the Mammoths (Berkeley, University of California Press, 2005), 150-151; Mario  Picardo, “Vasequillo biostratigraphy IV: Proboscidean ecospecies in Paleoindian sites,” Anthropologischer Anzeiger Jahrgang 62 (2001), 41-60.  Richard S. MacNeish and Antoinette Nelken-Turner, “The preceramic of Mesoamerica.” Journal of Field Archaeology 10 (1983), 71-84; Ludwell H. Johnson, “Men and Elephants in America,” The Scientific Monthly 75 (1952), 220-221.]2
Ahora todos los estudiosos coinciden en que los mamuts una vez vivieron en las Américas. Sorenson dice:
"¿Qué hay del “elefante” del Libro de Eter? Los mastodontes y los mamuts vivieron en un tiempo en Norteamérica y parte de Sudamérica. A los ojos de los zoólogos son, incuestionablemente, elefantes. La pregunta es ¿hasta cuándo vivieron?. La mayoría de los expertos asumen que no sobrevivieron hasta la época de los jareditas. El único lugar en el que se los menciona en el Libro de Mormón es en el Libro de Eter, casi al fin del registro (según mis cálculos de la cronología jaredita, la fecha debe de haber sido antes del 2.500 a.C.). Los expertos están de acuerdo en que el mamut y el mastodonte pudieron haber sobrevivido, en lugares favorables, mucho más del tiempo que el que normalmente se le asigna a su extinción. [Sorenson, Ancient American Setting, 406-407.]
Gonfoterios

Algunos artículos previos SUD señalaban que los gonfoterios que son de una familia extinta de proboscídeos, emparentados con los elefantes actuales. Existían desde hace 12 millones de años y se creía por estudios previos que vivieron hasta cerca del 400 d.C. Sin embargo estudios recientes muestran que vivieron  desde hace 12 millones hasta hace unos 10000 años, por lo cual no es apropiado vincularlo a la gama de animales que puede referirse la palabra elefantes del versículo de Éter.

Conclusión:

Para los Santos de los Últimos Días los elefantes no representa un problema real para el Libro de Mormón. Ya que a medida que las investigaciones transcurren mas evidencias de elefantes (familia Elephantidae) o de mamuts (familia Elephantidae) van apareciendo y señalan que existieron más siglos de los que se creía en los días de José Smith. Ahora hay mamuts contemporáneos con la época de los jareditas, pero lejanos geográficamente y en mesoamérica las pruebas de elefantes aun datan de años antes del tiempo de los jareditas pero representaciones y tradiciones las ubican en el tiempo jaredita.

Notas:

1.- Wade E. Miller y Matthew Roper, "Animals in the Book of Mormon: Challenges and Perspectives",  Blog of Interpreter: A Journal of Mormon Scripture (April 21, 2014)
2.- (Ibíd) 
Axact

Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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