Autor: Whittaker, David J.
Traducción libre: www.mundolds.blogspot.com 

Tras la violencia en el noroeste de Misuri en 1838, el disidente mormón Sampson Avard, principal testigo en un tribunal de investigación, evaluó pruebas en contra de los líderes de la Iglesia, denunció que la Iglesia había organizado un grupo de hombres armados vinculados por juramentos secretos, quienes habían participado en actividades ilícitas en contra de los vecinos no-mormones (Document, pp. 97-108). Con la publicación de 1841 del proceso judicial, el informe de Avard se convirtió en la base para todas las posteriores narrativas no-mormonas de los "danitas". Así nació la leyenda de la tribu de Dan.

Aunque ninguna organización Danita era conocida en Nauvoo o en Utah, el estereotipo persistió, convirtiéndose en una parte de la discusión nacional sobre Utah y los Santos de los Últimos Días y durante décadas un elemento básico de novelas baratas (Ver mormones, Imagen de Ficción). Para el año de 1900 por lo menos cincuenta novelas habían sido publicados en Inglés utilizando el perfil Danita de Avard para desarrollar líneas de historias de asesinatos, pillaje, y conspiración contra los ciudadanos comunes. Arthur Conan Doyle (A Study in Scarlet) creó Sherlock Holmes para resolver un asesinato cometido por los danitas. Zane Grey (Riders of the Purple Sage) y Robert Louis Stevenson (The Dynamiter) fueron algunos de los autores que encontraron la imagen malvada de los danitas muy adecuados para el público de lectura popular que se deleitaba en el sensacionalismo (Cornwall y Arrington). La imagen llegó a ser tan generalizada que pocos lectores estaban dispuestos a cuestionar la exactitud de tales representaciones.
La realidad de los Danitas en Misuri en 1838 es al mismo tiempo un estereotipo exagerado y limitado. Los Registros contemporáneos sugieren algo fundamentalmente diferente. En octubre de 1838, Albert Perry Rockwood, un residente Santo de los Últimos Días de Far West, Misuri, escribió en su diario una organización pública Danita que involucraba a todos los miembros de la Iglesia de la comunidad. Describió en términos bíblicos compañías de diez, cincuenta, y cien (cf. Ex 18: 13-26.) similar a la organización de los pioneros utilizados más tarde durante la migración a la Gran Cuenca. Aquí la organización Danita abarcaba toda gama de actividades de una comunidad del pacto que se veía a sí misma como una restauración del antiguo Israel. Trabajando en grupos, con unos poco asignados a la defensa, otros a asegurar suministros, y aún otros para construir viviendas, estos danitas sirvieron a los intereses del conjunto....

En el otoño de 1838, con los antiguos colonos de Misuri jurando expulsar a los mormones, en lugar de permitirles que se convirtieran en una mayoría política y con los líderes mormones declarando que lucharían antes de ver nuevamente sus derechos pisoteados, el noroeste de Misuri estaba en un estado de guerra (ver Conflicto de Misuri). Motivados por un esfuerzo por evitar la votación mormona, la violencia estalló en Agosto y pronto se extendió. En ambos lados, las escaramuzas involucraron a miembros de las milicias autorizadas por el Estado. La evidencia sugiere que durante este tiempo de miedo, de enfrentamientos, y de confusión, Sampson Avard, probablemente un capitán dentro de la estructura pública Danita y un oficial de la milicia, subvierte los ideales de ambos persuadiendo a sus hombres a llevar a cabo actividades criminales que más tarde él argumentó que fueron acciones autorizadas por toda la comunidad. Alentado quizá por las intenciones firmemente establecidos de líderes, fuerza con fuerza pero aparentemente sin su aprobación, Avard utilizó su posición militar y los Danitas para moldear una banda de renegados encubiertos para vengar los atropellos anti-mormones. Él tuvo éxito porque después de semanas de respuesta contra la violencia con medidas estrictamente defensivas, Avard no era el único que sintió que el tiempo para la paciencia había pasado. Otros de la época, en reminiscencias posteriores recordaron que se mantuvieron reuniones clandestinas, las cuales fueron posteriormente reportados a José Smith, quien denunció a Avard, lo removió de su mando oficial, y disolvió el cuerpo disidente....

Por desgracia, en una época en que los Santos de los Últimos Días fueron odiados y perseguidos, la historia de Avard proporcionó una explicación fácil para cualquier persona que quería creer lo peor. La realidad era mucho menos sensacional.

Biografía.


Cornwall, Rebecca Foster, and Leonard J. Arrington. "Perpetuation of a Myth: Mormon Danites in Five Western Novels, 1840-90." BYU Studies 23 (Spring 1983):147-65.
Document Containing the Correspondence, Orders, Etc. in Relation to the Disturbances with the Mormons; and the Evidence Given before the Hon. Austin A. King. Fayette, Mo., 1841.
Gentry, Leland H. "The Danite Band of 1838." BYU Studies 14 (Summer 1974):421-50.
Jessee, Dean C., and David J. Whittaker, eds. "The Last Months of Mormonism in Missouri: The Albert Perry Rockwood Journal." BYU Studies 28 (Winter 1988):5-41.
Whittaker, David J. "The Book of Daniel in Early Mormon Thought." In By Study and Also by Faith: Essays in Honor of Hugh W. Nibley on the Occasion of His Eightieth Birthday, Vol. 1, pp. 155-201. Salt Lake City, 1990.
DAVID J. WHITTAKER
Axact

Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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