Por www.mundolds.blogspot.com
Critica No Mormona:

Los judíos hablaron de tres cielos. El primer cielo estaba constituido por la atmósfera de la tierra donde se encuentran las nubes y los pájaros. El segundo cielo es donde estaban el sol, las estrellas y la luna. El tercer cielo era el lugar donde Dios habita. Cuando Pablo dijo que había sido arrebatado al tercer cielo se estaba refiriendo al mismo lugar donde Dios habita...Los mormones enseñan equivocadamente que hay tres cielos: el telestial, el terrestre y el celestial. Ellos lo dividen como compartimientos habitados por las personas después de que mueren. - Matt Slick [miapic.com]

Algunos interpretan esto como un indicador de que hay tres diferentes niveles en el cielo, divididos en un nivel para los “cristianos super-dedicados” o cristianos que han obtenido un alto grado de espiritualidad, un nivel para cristianos “ordinarios”, y un nivel para cristianos quienes no sirvieron fielmente a Dios. Esta opinión no tiene bases en la Escritura... El concepto de tres diferentes niveles de cielo, puede haber procedido en parte de La Divina Comedia de Dante, en la cual él describe que tanto el cielo como el infierno, tienen nueve diferentes niveles. Sin embargo, La Divina Comedia es una obra de ficción. La idea de los diferentes niveles del cielo es ajena a la Escritura.- www.gotquestions.org

Respuesta SUD: 

Respuesta Corta: 

Jesús nos ha enseñado que hay “muchas mansiones” en los cielos: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros." (Juan 14:2) Está claro que José Smith fue más allá de la información que se encuentra en la Biblia acerca de los grados de gloria en la resurrección. Sin embargo, es igualmente evidente que muchos de los detalles adicionales que se incluyen son corroboradas por el testimonio de los primeros escritores cristianos- incluso hay puntos detallados que son difícil de explicarlo como una mera coincidencia.

Respuesta Detallada:

La Biblia deja en claro que todo el género humano será "juzgado. . . según sus obras ". (Ap. 20:12) Y si es así, ¿No serán las recompensas de cada uno diferente del otro? Jesús declaró que en "la casa de [su] Padre muchas moradas hay" (Juan 14:2), y Pablo escribió que en el juicio las obras de una persona pueden ser añadidas a su recompensa o consumida en llamas, pero de cualquier forma él todavía puede ser salvo: " Si lo que alguien ha construido permanece [sobre el fundamento de Jesucristo], recibirá su recompensa, pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego"( 1 Cor 3: 14-15 -NIV) Pablo también señaló que había visto una visión del "tercer cielo." (2 Cor 12: 2) Por consiguiente, uno podría concluir lógicamente de estos pasajes que los receptores de salvación serán asignados a diferentes recompensas dentro de al menos tres "cielos" diferentes o "grados de gloria." Sin embargo, hay que reconocer que este hecho no esta explícito en la Biblia, por lo que es comprensible que el mundo cristiano se haya conformado durante muchos siglos con la doctrina de un cielo y un infierno.

La doctrina SUD de los Grados de Gloria 

Mientras meditaban el significado de algunos de los pasajes de la Biblia, a José Smith y a Sidney Rigdon se les dio las visión más sorprendente del destino de la humanidad después de la resurrección y el juicio, que incluye una descripción de los tres principales reinos de gloria. (D y C 76) Descubrieron que el primer reino, llamado Celestial, será habitado por aquellos que han vencido [al mundo] por la fe en Jesucristo (D y C 76: 50-70, 92-96), incluyendo a los niños que han muerto y los que han aceptado el evangelio en esta vida, pero no se les dio la oportunidad hasta que llegaron al mundo de los espíritus. (D y C 137: 1-10) El segundo reino, llamado Terrestre, será habitado por gente que fueron justas y buenas, pero no fueron valientes en su testimonio de Jesús. Ademas,a los que rechazaron el evangelio en esta vida, pero después lo recibieron se le dará una recompensa en este reino. (D y C 76: 71-80,91,97) El tercero reino, o Telestial,  será habitada generalmente por la gente malvada de la tierra, quienes en el mundo de los espíritus pasaron toda su permanencia en el infierno, y por lo tanto no eran dignos de cualquier gloria superior. (D y C 76: 81-90,98-112) Otra distinción entre estos reinos es que los que reciben la gloria Celestial vivirán en la presencia del Padre en persona, mientras que los del reino Terrestre recibirá la presencia del Hijo, y los de la Telestial tendrán el Espíritu Santo para ministrarles . (D y C 76: 62,77,86)

El Sol, la luna, y las estrellas como los tipos de los Grados de Gloria 

¡Qué maravillosa luz esta visión ha arrojado sobre pasajes bíblicos oscuros! Por ejemplo, ¿Qué bien hace saber que hay tres cielos, si no se sabe nada de ellos? Otro ejemplo de un pasaje iluminado por esta revelación es la descripción que hace Pablo de la gloria del cuerpo resucitado:

"Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos." (1 Co 15: 40-42)

En la visión de los reinos de gloria, el Señor reveló que este pasaje no es sólo una comparación de los cuerpos terrestres con celestiales, sino también una referencia al hecho de que hay tres grandes niveles de gloria a las que un cuerpo puede ser resucitado:

"Y la gloria de lo celestial es una, así como la gloria del sol es una. Y la gloria de lo terrestre es una, así como es una la gloria de la luna.Y la gloria de lo telestial es una, así como la gloria de las estrellas es una; porque como una estrella es diferente de otra en gloria, así difieren uno y otro en gloria en el mundo telestial." (D y C 76: 96-98)

Orígenes, a principios del siglo III, reveló que la Iglesia primitiva interpretó este pasaje esencialmente de la misma manera:

Nuestra comprensión del pasaje de hecho es, que el Apóstol, deseando describir la gran diferencia entre los que se levantan de nuevo en gloria, es decir, de los santos, toma una comparación prestada de los cuerpos celestiales, diciendo: "Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, otra la gloria de las estrellas ". [Orígenes, De Principiis 2:10:2, in ANF 4:294

Explicó, además, que el más alto de los tres grados está asociado con el Padre, y el segundo grado con el Hijo:

Y algunos hombres están conectados con el Padre, siendo parte de él, y junto a ellos, aquellos quienes nuestro argumento ahora traen a la luz más clara, los que han venido al Salvador y toman su posición totalmente en él. Y en tercer lugar están aquellos que hablamos antes, que piensan que el sol y la luna y las estrellas son dioses, y toman su posición por ellos. Y en el cuarto y último lugar aquellos que se someten a los ídolos sin alma y muertos. [Orígenes, Commentary on John 2:3, in ANF 10:324-325.

Veremos que la doctrina de Orígenes del cuarto grado para los más impíos es bastante consistente con la creencia mormona, también.

Juan Crisóstomo fue otro testigo del hecho de que la Iglesia primitiva consideraba este pasaje como una referencia a los grados de recompensa después de la muerte:

Y habiendo dicho esto, asciende de nuevo al cielo, diciendo "Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna." Porque como en los cuerpos terrenales, hay una diferencia, así también en la celestial; y esa diferencia no ordinaria, se acerca aun a lo primordial: habiendo no sólo una diferencia entre el sol y la luna, y las estrellas, sino también entre las estrellas y estrellas. Por que aunque todos están en el cielo? Aun algunos tienen una mayor parte, otros una menor parte de gloria. ¿Qué aprendemos de aquí? Que a pesar de que  todos estén en el reino de Dios, no todo gozarán de la misma recompensa; y aunque todos los pecadores estarán en el infierno, no todos padecerán el mismo castigo. [John Chrysostom, Homilies on 1 Corinthians 41:4, in NPNF Series 1, 12:251.]

Más testimonios antiguos sobre los tres grados de gloria

Esta doctrina se remonta mucho más allá de Orígenes y Crisóstomo, sin embargo. Ireneo conserva la misma tradición que supuestamente habían venido de los elderes[ancianos] que conocieron a los Apóstoles. Muchos piensan que la recibió de Papías:

Y como dicen los presbíteros, entonces los que son considerados dignos de una morada en el cielo se van allí, otros gozarán de las delicias del Paraíso, y otros poseerán el esplendor de la ciudad, porque en todas partes el Salvador se verá, según como que se merece que lo vean. [Ellos dicen, por otra parte], que hay una distinción entre la morada de aquellos que producen cien veces más, y la de aquellos que producen sesenta veces, y la de aquellos que producen treinta veces, porque el primero se tomara en los cielos, la segunda morará en el Paraíso, y el último a habitará la ciudad, y que por este motivo el Señor dijo: “En casa de mi Padre muchas moradas hay”. Porque todas las cosas pertenecen a Dios, que suministra a todos con una adecuada morada, incluso como su Palabra dice, que una parte se da a todos por el Padre, según como cada uno es o será digno. Y este es el asiento en el que los invitados se sentarán, despues de haber sido invitados a la boda. Los presbíteros, los discípulos de los apóstoles, afirman que esta es la gradación y la disposición de aquellos que son salvos y que avanzan a través de medidas de esta naturaleza, y que, además, que ascienden a través del Espíritu al Hijo, y  por medio del Hijo al Padre, y que a su debido tiempo el Hijo entregara su obra al Padre, como se ha dicho por el Apóstol: “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies El último enemigo que será destruido es la muerte. ”[Irenaeus, Against Heresies 5:36:1-2, in ANF 1:567, llaves en el original.]

Clemente de Alejandría también expresó su creencia en los tres grados, e hizo eco de la revelación del Señor a José Smith que quienes están en el más alto grado "son dioses, sí, los hijos de Dios." (D y C 76:58)

En conformidad, por lo tanto, hay varias moradas, de acuerdo con el valor de los que han creído. . . . Estas moradas elegidas, que son tres, se indican con los números en el Evangelio - el treinta, el sesenta, el cien. Y la herencia perfecta pertenece a aquellos que alcanzan a "un hombre perfecto", de acuerdo a la imagen del Señor. .. . A la semejanza de Dios, entonces, él que es introducido en la adopción y la amistad de Dios, para la herencia justa de los señores y dioses es traído; si él es perfeccionado, según el Evangelio, como el Señor mismo enseñó. [Clement of Alexandria, Stromata 6:14, in ANF 2:506.

Otros sistemas de múltiples Cielos 

En realidad, hubo varios esquemas para la estructura de los cielos, con diferente número de cielos que variaban también en su contenido. [Daniélou, The Theology of Jewish Christianity, 179.]

Sin embargo, incluso en los que no se mencionan específicamente tres grados, se sostuvo que existen diversos grados de elegidos. Por ejemplo, Similitud 8 en el Pastor de Hermas habla de varios tipos de elegidos. Los editores de una colección de documentos cristianos antiguos prologan el capítulo con este resumen: "Que hay muchas clases de elegidos, y de pecadores arrepentidos: y cómo todos ellos recibirán un proporcionable recompensa a la medida de su arrepentimiento y  sus buenas obras. "[The Lost Books of the Bible (New York: Bell Publishing Company, 1979), 240.]

Jesús, en la Epístola de los Apóstoles, hizo una distinción entre los "elegidos" y "más elegidos". [Epistula Apostolorum, in NTA 1:210.] Y en consonancia con esto, los Reconocimientos Clementinas Cristiana Judía redujo el número de los cielos a dos. [Daniélou, The Theology of Jewish Christianity, 174]

Uno de los esquemas más populares fue la de los siete cielos. Daniélou afirma que la idea de los siete cielos se introdujo por primera vez por ciertos grupos cristianos judíos y "deriva de influencias orientales, irano-babilónicos," mientras que la antigua tradición judía apocalíptica y muchos otros grupos cristianos primitivos retenían el esquema de los tres cielos. [Daniélou, The Theology of Jewish Christianity, 174.] Sin embargo, parece que los siete cielos originalmente pueden haber sido coherente con la doctrina de los tres cielos. Por ejemplo, hemos visto que Ireneo conserva la doctrina de Papías de los tres cielos, pero en otro pasaje, ha aseverado que "la tierra está rodeada por siete cielos, en la que habitan Principados, Ángeles y Arcángeles, dando homenaje al Dios Todopoderoso que creó todas las cosas ... ". [Ireneo, Proof of the Apostolic Preaching 9, in ACW 16:53.] Como Daniélou señala, ya que los siete cielos eran las moradas de los ángeles, es probable que se crea que han sido situados dentro del segundo de los tres cielos principales. [Daniélou, The Theology of Jewish Christianity, 176.]

Las tinieblas de afuera 

Como señalamos en la discusión sobre la naturaleza del mundo de los espíritus, tanto los Santos de los Últimos Días y los primeros cristianos han enseñado que el "infierno" asociado con el mundo de los espíritus tendrá un fin. Cabe señalar aquí, sin embargo, que habrá un infierno eterno después de la resurrección, y la promesa de castigo eterno es muy real para aquellos que en esta vida y la siguiente no sólo rechazan a Cristo y su Reino, sino que conscientemente luchan contra Él una vez que han recibido un testimonio de su verdad. El Señor le reveló al profeta que aquellos que niegan el Espíritu Santo, cometen así un pecado imperdonable, dándosele un reino totalmente sin gloria llamado "tinieblas de afuera":

"Así dice el Señor concerniente a todos los que conocen mi poder, y han llegado a participar de él, y se dejaron vencer a causa del poder del diablo, y niegan la verdad y se rebelan contra mi poder. Estos son los hijos de perdición, de quienes digo que mejor hubiera sido para ellos no haber nacido; porque son vasos de ira, condenados a padecer la ira de Dios con el diablo y sus ángeles en la eternidad; concerniente a los cuales he dicho que no hay perdón en este mundo ni en el venidero, habiendo negado al Santo Espíritu después de haberlo recibido, y habiendo negado al Unigénito del Padre, crucificándolo para sí mismos y exponiéndolo a vituperio". (D y C 76:31-35)

Del mismo modo, tanto el Evangelio gnostico de Felipe y el escrito cristiano del Pastor de Hermas describen a los habitantes de "las tinieblas de afuera", como los que han hecho una elección consciente y específica de rebelarse contra Dios;

Un hombre apostólico en una visión vio a algunas personas encerradas en una casa de fuego y atadas con cadenas de fuego, tumbadas en una unción de llamas(...) y él les dijo: «¿[Por qué no pueden] salvarse?. [Contestaron]: «No lo desean. Recibieron [este lugar como] castigo, lo que es llamado la oscuridad [exterior] porque a ella es [arrojado]». 
[The Gospel of Philip, in , James M. Robinson, ed., The Nag Hammadi Library in English (San Francisco: Harper & Row, 1977), 140, llaves en el original] 

"De la primera montaña, que era negra, los que han creído son como sigue: rebeldes y blasfemos contra el Señor, y traidores de los siervos de Dios. Para éstos no hay arrepentimiento, sino que hay muerte delante de ellos. Por esta causa son también negros; porque su raza es rebelde". [The Pastor of Hermas, Sim. 9:19, in ANF 2:50.] 

Orígenes enseñó que los injustos en las tinieblas de afuera sería faltos de inteligencia, y poseerían cuerpos despojados de toda gloria.

Pero las tinieblas de afuera, a mi juicio, son . . . como aquellas personas que, siendo sumidas en la oscuridad de la ignorancia profunda, se han colocado más allá del alcance de cualquier luz de comprensión. . . . el asimismo malvado, que en esta vida han amado las tinieblas del error y de la noche de la ignorancia, pueden ser vestido con cuerpos oscuros y negros después de la resurrección. . . [Origenes, De Principiis 2:10:8, in ANF 4:296.]

Por último, el Señor le dijo a José Smith que Él nunca revelo completamente a los hombres los castigos de las tinieblas de afuera, sino solo breves visiones de los mismos. Considere la redacción de esta revelación, en comparación con la utilizada por Jesús en el Evangelio apócrifo de Bartolomé:

"Y ni el fin de ello, ni el lugar, ni su tormento, ningún hombre lo sabe; ni tampoco fue, ni es, ni será revelado al hombre, salvo a quienes se hacen participantes de ello; sin embargo, yo, el Señor, lo manifiesto en visión a muchos, pero en seguida lo cierro otra vez; por consiguiente, no comprenden el fin, la anchura, la altura, la profundidad ni la miseria de ello, ni tampoco hombre alguno, sino los que son ordenados a esta condenación." (D y C 76: 45-48)

Y la tierra estaba enrollado como un volumen de un libro y el profundo [infierno] les fue revelado. Y cuando los Apóstoles lo vieron, cayeron sobre sus rostros en la tierra. Pero Jesús los despertó, diciendo: Dije que no: "No es bueno que ustedes vean lo profundo." Y de nuevo hizo una seña a los ángeles, y lo profundo fue encubierto. [The Gospel of Bartholomew, in ANT, 173.]

La pérdida de la Doctrina de los Grados de Gloria

Hemos visto que la doctrina de los grados de gloria pronto se confundió y asi un número de esquemas, en particular la de los siete cielos, se adoptaron una varios esquemas, pero siempre fue claro para todos que existían diferentes grados de gloria en los cielos. Entonces, ¿Cómo se perdió esta doctrina reveladora? Su suerte no está del todo claro, pero el ejemplo de Jovino, un monje de Milán que predicó alrededor del cambio del siglo V, puede ser instructivo. Clark describe la enseñanza de Jovino, y la reacción de Jerome a la misma: "la opinión de Jovino, que sólo hay dos categorías, los salvados y los condenados, es evaluado por Jerome como más afines a la filosofía de los antiguos estoicos que el de los cristianos". [Clark, The Origenist Controversy, 131. ] por lo tanto, una vez más, una doctrina cristiana más antigua fue reemplazado por las especulaciones de una escuela de filosófica griega.

2 Corintios 12: 2-4

Los Críticos empiezan su argumento en forma habitual, con el supuesto circular de que estamos basando nuestras doctrinas en un solo pasaje, en lugar de enseñar la doctrina de las Escrituras. Luego echan un vistazo ligero sobre la tradición académica de los Judios señalando que la costumbre judía nunca había visto un primer o segundo cielo como destinos eternos alternativos. Más bien, éstos se refirieron al cielo atmosférico (el cielo) y el cielo galáctico (el universo).

Si bien esto puede sonar convincente, esto es anacrónico y es un argumento moderno. Resulta que no es judío en absoluto: su referencia apunta a la Ilustración del siglo XVIII, al comentarista protestante Matthew Henry. La costumbre judía a la que Pablo hubiera estado expuesto es diferente  al comentario de Matthew Henry.  El protestante Ronald R. Day, de "Restoration Light" cree que el primer mundo y cielo eran el universo antediluviano, el segundo mundo y el cielo son quienes vivimos ahora, y el tercer mundo y cielo falta por venir después de la segunda venida de Cristo.

Si bien es cierto que muchos grupos protestantes conservadores aceptan este punto de vista moderno y anacrónico de Matthew Henry, de un cielo atmosférico, un cielo estelar, y un cielo divino; no todos los protestantes creen que esta es la única interpretación posible. Muchos protestantes están familiarizados con antiguas tradiciones genuinas, como se da en obras pseudoepigráficas como el Testamento de los Doce Patriarcas y el Testamento de Levi, en el sentido de que había una especie de jerarquía de cielos espirituales. La obra pseudoepigráfica del Nuevo Testamento, El Apocalipsis de Pablo también tiene esta tradición. Los rabinos decían que pudiese ser:

  • Dos cielos (ejemplo, R. Judah, Hagigah 12b)
  • Tres cielos (Test. Levi 2-3; Ascen, de Isa. 6-7, Midrash Tehillim en Ps. 114:1)
  • Cinco cielos (III Baruch)
  • Siete cielos (R. Simonb. Lakish; II Enoc 8; Ascen. De Isa. 9:7)
  • Diez cielos (II Salmos 148:4b; 22:1)
  • Todos estos eran maneras para demostrar la separación de Dios de la creación física y/o Su trascendencia. El número más común de los cielos en el judaísmo rabínico era el número siete.
  • Pablo, en 2da de Salmos 148:4, menciona el "tercer cielo" (griego ouranos) como una manera para referirse a la presencia personal majestuosa de Dios.
Así que podemos decir que: Cualquier judío antiguo creía en una serie jerárquica de cielos, y un viaje visionario a través de ellos era un tema común en escrituras apocalípticas judías (y aun cristianos), o como Pablo que estaba usando el "tercer cielo" como el epítome del grado más alto de exaltación [presencia personal y mayor gozo] [Thomas Francis Glasson, "Heaven," Oxford Companion to the Bible, edited by Bruce M. Metzger and Michael D. Coogan (Oxford, Oxford University Press, 1993), 271.] exactamente como los Santos de los Últimos Días lo haría.

Conclusión 

Está claro que José Smith fue más allá de la información que se encuentra en la Biblia acerca de los Grados de Gloria tras la resurrección. Sin embargo, es igualmente claro que muchos de los detalles adicionales que se incluyen son corroboradas por el testimonio de los primeros escritores cristianos. Sus  fuentes se remontan a los primeros siglos, mucho antes de mediados del siglo XIV donde aparecen obras como la Divina Comedia y la que no guarda ninguna relación con la doctrina enseñada por el Profeta José Smith.
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Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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