. . . Para todos aquellos que ya hayan recibido tal testimonio, las pruebas tanto objetivas como subjetivas que se presentarán podrán fortalecer su fe y aun maravillarlos e inspirarlos a alabar y dar gracias a Dios. Y para aquellos que no tienen tal testimonio, y han sido críticos, sinceros o mordaces, tal vez les ayude a reconsiderar su posición y considerar que el Libro es digno de respeto.


Es preciso aclarar que el autor no cree que el Libro de Mormón sea una historia de todos los antepasados de los indios americanos, ni el Libro lo presume, sino que son crónicas y enseñanzas escritas por diferentes autores de solamente tres grupos que poblaron este continente, a saber: a) La familia de Lehi denominados “nefitas” y “lamanitas”; b) La familia de Jared, de su hermano y amigos, denominados “jareditas”; c) La caravana de Mulek, denominados “el pueblo de Zarahemla”, que optaron por denominarse nefitas, aunque eran más números que los propios nefitas. Nos referimos al pueblo de Zarahemla como los “mulekitas”, pero este término no es utilizado en el Libro de Mormón.

El Libro de Mormón así como llegó a nuestras manos, se compone de las crónicas y enseñanzas de sus primeros escritores tal como las escribieron ellos, más el resumen o compendio realizado por un profeta antiguo llamado Mormón de lo que escribieron otros cronistas, historiadores y profetas anteriores a él. También se compone de los escritos y compendios de su hijo Moroni, abarcando los registros de Mormón un período de aproximadamente mil años, y los de Moroni unos dos milenios. Estos registros luego de permanecer enterrados por alrededor de mil cuatrocientos años, en el año 1830 son sacados a luz y traducidos al inglés por el profeta José Smtih.

Durante el período en que se desarrollan las crónicas, historias y enseñanzas del Libro de Mormón, no se habla de otros colonizadores que hayan atravesado el océano para llegar al continente como los mencionados. No obstante, son crónicas localizadas geográficamente en espacios territoriales reducidos al comparar la magnitud del continente americano, y bien pudieron haber convivido con colonias que llegaron antes o después que ellos sin que lo hayan sabido, o que lo hayan sabido y lo consideraron intrascendente para hacer de ellas referencia en los registros sagrados que llevaban. También pudieron los cronistas e historiadores de la época haber registrado la llegada de otras colonias, y al compendiar la historia el profeta Mormón las omitió por considerar intrascendente a su objetivo más específico de relatar la historia y el destino de su propio pueblo, los nefitas, y de dar testimonio de Jesucristo. Aproximadamente después del 421 D.C. no hay más crónicas ni registro de ningún tipo en el Libro de Mormón, y es probable que, incluso después de esa fecha, otras colonias precolombinas también hayan poblado este continente.

Esta obra no tiene la pretensión de presentar solamente evidencias científicas a favor de la veracidad del Libro de Mormón, sino presentar evidencias, tanto objetivas así como subjetivas, comprobables tanto por los sentidos humanos, o por la luz del entendimiento, el buen criterio, la lógica o la razón.

Rafael Diogo




Fuente: endefensadelarestauracion.blogspot.com/
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Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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