Por Jeff Lindsay
Traducido por Marco Royo

Práctica antigua fuertemente establecida


Las cosas "ridículas" que los críticos del Libro de Mormón se mofan hoy en día, eran aún más ridículas en el tiempo de José Smith. Despúes de todo, cuando un joven granjero de limitada formación en la frontera americana anunciaba a fines de la década de 1820 que un ángel le había dirigido a una antiguas planchas de oro, ocultas en una caja de piedra enterradas en una colina, y que las había traducido por el poder de Dios, ¿qué podría ser más extraño?¿Quién habría oido de tal cosa, documentos antiguos sobre planchas de metal enterradas durante siglos en una caja de piedra? Mientras que había algunas publicaciones anteriores a 1830 (la Biblia incluida) que mencionaban escritos antiguos en metal, para la típica persona de ese tiempo, la historia de un libro sagrado escrito en planchas de oro era extravagante. Consideren la respuesta normal de un prominente crítico antimormón, el Reverendo Martin Thomas Lamb, a fines del siglo XIX: "Nunca ha habido registros de planchas de oro o de cualquier otro metal en la antigüedad" [M.T. Lamb, The Golden Bible, or, the Book of Mormon: Is It from God? (New York: Ward & Drummond, 1887), p. 11]. Pero como el siglo XIX tenía poco conocimiento de la Edad Antigua, ahora los descubrimientos modernos están ampliando enormemente nuestro conocimiento del mundo antiguo.

Lo que antes era risible en 1830 ha llegado a ser más plausible hoy, ahora que se conocen numerosos ejemplos de antiguos registros sagrados que se enterraron y preservaron para el futuro, incluyendo registros escritos sobre planchas de metal enterradas en cajas de piedra sobre un firme cimiento con otras prácticas antiguas. Casi todo acerca del origen del Libro de Mormón es completamente anómalo y ridículo en el contexto de la época de José Smith (al menos para el típico americano, y tampoco para el erudito que no admitía ninguna credibilidad a los elementos de la historia como la existencia de escritos antiguos escritos sobre planchas), pero notablemente coherente con escritos y prácticas del mundo antiguo que José Smith no podía conocer, y que se conocen mucho mejor en la actualidad. Si fuere un fraude, ¿cómo justificaría darnos una historia que se convertiría altamente plausible con lo que se conoce actualmente del mundo antiguo?

La idea general de antiguas comunidades religiosas que preservan y esconden registros sagrados para las futuras generaciones parecía menos que ridículo después del hallazgo de los Rollos del Mar Muerto. La comunidad de Qumran se preocupó cuidadosamente de "embalsamar" sus registros antes de que fuesen enterrados, con la finalidad de preservar ocultos sus registros sagrados para las generaciones futuras. John M. Lundquist y Stephen R. Ricks, detalla las prácticas antiguas de esconder y preservar documentos, incluyendo bibliotecas enteras de documentos enterrados. Ejemplo digno de mencionar de Qumram es el Rollo de Cobre (3Q15), que provee una lista de tesoros del templo. Como William Hamblin apunta, "es un claro ejemplo de querer preservar un importante registro sagrado al escribirlo sobre planchas de cobre/bronce (Heb. nechushah) y luego ocultar el documento" ("Sacred Writing on Bronze Plates in the Ancient Mediterranean," FARMS Paper HAM-94, FARMS, Provo, Utah, 1994).


Wright documenta el uso de metales para escribir en el antiguo Oriente Medio y entre los griegos. Los romanos también tienen ejemplos de escritos preservados sobre tablillas de metal, tales como las descubiertas en Pyrgi, al norte de Roma, donde se encontraron hojas de oro y una bronce con inscripciones entre dos templos, donde se colocaron cuidadosamente los grabados para preservarlos. La fotografía encima del texto muestra dichos registros. Cyrus Gordon observa que estas inscripciones se escribieron en fenicio y etrusco, y eran una herramienta valorable en descifrar el etrusco (Cyrus H. Gordon, o la de 1933 en Pesépolis de cajas de piedra con planchas cuadradas de oro y plata sobre un cimiento, debajo de las esquinas de una construcción. Las planchas se depositaron probablente hacia 516-515 antes de Cristo, y estaban en perfecto estado cuando se hallaron 2.500 años después
.
Se podrían citar más ejemplos de inscripciones escritas sobre metal y documentos en cajas. Wright se detiene detenidamente en la documentación de tres reyes neosumerios y nueve gobernantes de los siglos XIX al VII antes de Cristo.

Uno de los primeros ejemplos del antiguo sistema de escritura de los hititas se descubrió en inscripciones sobre rollos de plomo en Assur (Cyrus H. Gordon, Forgotten Scripts, New York: Basic Books, 1968, p. 88). Curiosamente se escribieron versiones del hitita tanto en escritura cuneiforme como en jeroglíficos (Gordon, p. 95). Sellos reales (hacia 1400-1200 antes de Cristo) se "escribieron en jeroglíficos, a veces acompañado de una versión cuneiforme" (Gordon, p. 95). El antiguo idioma aparece, por tanto, de dos formas diferentes, y es análogo a la práctica posterior de la escritura hebrea no sólo en su forma alfabética original sino también las de una "egipcio reformado", versión mantenida como segundo sistema en el Libro de Mormón.


Existe una fuente que se debería considerar por cualquiera que quiera comprender la relación entre el Libro de Mormón y antiguas prácticas referentes a escribir sobre metal, preservar registros sagrados y otras prácticas respecto de documentos atesorados. Es la de John A. Tvedtnes, The Book of Mormon and Other Hidden Books (Provo, Utah: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies, 2000). Este libro de 266 páginas explora y documenta numerosas prácticas antiguas que muestran que el relato de José Smith del surgimiento del Libro de Mormón se asienta sobre fundamentos notablemete sólidos, si no sagrados. Tvedtnes demuestra a través de la erudición, al explorar numerosas prácticas antiguas coherentes con el Libro de Mormón, el concepto de registros ocultos o escondidos, libros sellados, almacenamiento de registros en cajas, depósitos en montañas, etc..

En su capítulo, "Hiding Records in Stone Boxes," Tvedtnes analiza muchos ejemplos de interés para los estudiosos del Libro de Mormón. Incluyen una caja de granito en Alejandría (Egipto), que contenía escritos de un autor griego, un rollo encontrado en una caja de piedra en el Peloponeso occidental, un cajón de mármol en Mesenia (Grecia) que un arqueólogo sugirió que podría haber sido una biblioteca, y documnentos de una grafía desconocida de una antigua caja de piedra dentro de una tumba (El gobierno jordano adquirió los documentos en 1970) (véase Tvedtnes, pp. 38-39). Tvedtnes también sondea el vínculo entre el Apocalipsis de Pablo, cuyo prefacio dice que se decubrió en el siglo IV en una caja de piedra enterrada bajo una casa en Tarso, descubierta cuando un joven siguió las instrucciones que recibió de un ángel (véase el análisis de la versión siria, pp. 99-100 y el apéndice, "The Book of Mormon and the Apocalypse of Paul," de Steven W. Booras, pp. 183-194, que observa que el documento se "inscribió" según una fuente, posiblemente respecto a escribirse en planchas de metal).

También se menciona la escritura sobre metal en una tradición árabe. Según Tvedtnes (p. 150):
Tradiciones árabes también hablan de documentos escritos en planchas de metal. El historiador del siglo XI al-Tha'labi escribió acerca de un libro enviado a David del cielo. El libró se sellló con oro y contenía treinta preguntas dirigidas a Salomón.19 Al-Tha'labi también mencionaba tablillas de oro que contenían la historia de un imperio desaparecido. Estas tablillas se encontraron en una cueva en la región de Hadramaut.20 Alrededor del 1226, el escritor árabe Idrisi observó una expedición de búsqueda de tesoros pocos años antes en el que un grupo de árabes excavaron en la pirámide de Micerino en Giza, Egipto. Después de seis meses de ardua labor, descubrieron los restos descompuestos de un hombre con algunas placas de oro inscritas en un idioma que nadie entendía. Se tomaron las placas por su contenido en oro, sugiriendo que fueron luego fundidas.21
Se han encontrado antiguas planchas inscritas de oro, plata, cobre, y latón en diversos lugares como China, Java, Thailandia, India, Pakistan, Portugal, España, Italia, Grecia, Marruecos, Turquía, Iran, Líbano, Creta, y Corea. Franklin S. Harris Jr. recopiló y publicó en 1957 una lista de sesenta y dos descubrimientos en los lugares mencionados.22
 

 Notas:

19. Véase al-Tha'labi, Qisas 'al-'Anbiya'> (Cairo: Mustafa al-Babi al-Halabi wa-Awladuhu, A. H., 1340), 202.
20. Véase también., 102. Hugh Nibley fue el primero en brindar esta información a la atención de los lectores SUD. Gracias a Brian Hauglid por confirmar detalles del rtelato del texto árabe.
21. El relato lo cuenta Ernest A. Wallis Budge, The Book of the Dead (New Hyde Park, N.Y: University Books, 1960), 15 n. 5. [In my 1967 Dover Books edition of Budge, the story is found on p. xix, n. 3 - J.L.]
22. Véase Franklin S. Harris Jr., "Others Kept Records on Metal Plates, Too," Instructor, October 1957, 318-21. Reimpresa la lista en un folleto titulado "Gold Plates Used Anciently" (Salt Lake City: The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 1963); and in Mark E. Petersen, Those Gold Plates! (Salt Lake City: Bookcraft, 1979), 4-5. See also Paul R. Cheesman, Ancient Writing on Metal Plates (Bountiful, Utah: Horizon, 1985); and his "Ancient Writing on Metal Plates," Ensign, October 1979, 42-47.


También existen indicios en leyendas de los indios mesoamericanos referente a escritos sagrados ocultos. En un caso, un indio otomí enseñó a un fraile español acerca de un libro sagrado que había sido enterrado,el cual supuestamente hablaba de Dios y de Cristo (véase Peter De Roo, America Before Columbus (New York: Lippincott, 1900, pp. 224-225, citado por Paul R. Cheesman, Ancient Writing on Metal Plates: Archaeological Findings Support Mormon Claims (Bountiful, Utah: Horizon, 1985), p. 52, citado por Tvedtnes. p. 22). Los indios mayas también tenían una tradición de un "Libro Dorado" que se había ocultado y escrito sobre cincuenta y dos planchas de oro (véase Hyatt Verril, America's Ancient Civilizations (New York: B.P. Putnam's Sons, 1953), pp. 23,42, citado por Cheesman, p. 53, en Tvedtnes, p. 22).

Finalmente, cito algunos fragmentos de Tvedtnes (pp. 23-24), que aporta algunos ejemplos:
Están bien atestiguados ejemplos de registros de metal enterrados en tumbas. El antiguo escritor griego Plutarco dijo que cuando se excavó la tumba de Alcmenes, madre de Hércules, se encontró una placa de bronce con una inscripción que se asemejaba a la escritura egipcia (véase Moralia, "De Genio Socratis," 577E-F).54 De forma similar, Agesilao de Esparta, al abrir una tumba en Haliartos, encontró una tablilla de bronce con inscripciones.55 Las nueve planchas de oro del Orfismo se enterraron en cofres como guías para los muertos,56 y los fenicios, siguiendo una práctica egipcia, escribieron cartas a los muertos en pequeños rollos de delgadas hojas de plomo. Estos rollos se depositaron en la tumba por aberturas diseñadas para ese propósito.57

En 1980 arqueólogos abrieron una antigua tumba adyacente a la Iglesia Presbiteriana Escocesa de San Andrés en Jerusalén. Allí descubrieron dos pequeñas tiras de plata enrolladas con una inscripción hebrea. Los paleógrafos dataron la inscripción a finales del siglo VII antes de Cristo, la época de Lehi. Ambas planchas incluían citas de las bendiciones sacerdotales de Números 6:24-26.58 [Véase el artículo relacionado, "Oldest Scrolls Ever Found" de ChristianNewsToday.com.]
Notas :

54. Agradecimientos a William J. Hamblin por esta información. Véase su artículo "Sacred Writings on Bronze Plates in the Ancient Mediterranean" (FARMS, 1994), 13.
55. Véase Lillian H. Jeffery, The Local Scripts of Archaic Greece (Oxford: Clarendon, 1963), 55-56, citado por Wright, "Ancient Burials of Metal Documents," 278.
56. Véase William K. C. Guthrie, Orpheus and Greek Religion: A Study of the Orphic Movement (New York: Norton, 1966), 176, pl. 8-10, citado por Wright, "Ancient Burials of Metal Documents," 279. Véase también el análisis en C. Wilfred Griggs, "The Book of Mormon as an Ancient Book," BYU Studies 22/3 (1982), 259.
57. Véase Ernest A. Wallis Budge, Amulets and Superstitions (London: Oxford University Press, 1930), 253.
58. Los hallazgos reportados por Gabriel Barkay, "The Divine Name Found in Jerusalem," Biblical Archaeology Review 9/2 (1983): 14-19, y "Priestly Blessings on Silver Plates" (en hebreo), Cathedra 52 (1989): 46-59. Se analizan los descubrimientos en William J. Adams Jr., "Lehi's Jerusalem and Writing on Metal Plates," Journal of Book of Mormon Studies 3/1 (1994): 204-6; "More on the Silver Plates from Lehi's Jerusalem," Journal of Book of Mormon Studies 4/2 (1995): 136-37. Véase el análisis del descubrimietnto en el artículo de John Gee y John A. Tvedtnes, "Ancient Manuscripts Fit Book of Mormon Pattern," Insights, February 1999.


Tampoco ha escapado a dos eruditos no SUD los paralelismos entre el Libro de Mormón y el mundo antiguo. El eminente erudito judío Raphael Patai, al analizar una referencia del Libro de Abraham de ser "delgadas cortezas" con una cubierta de cobre, observa:
La idea de que originalmente los textos sagrados se inscribieran en placas de metal aparece en la greencia mormona de que el Libro de Mormón se reveló inscrita en planchas de oro. De hecho se conservaron y preservaron documentos importantes en placas de metal en cajas de piedra o de mármol en Mesopotamia, Egipto, etc.  [Raphael Patai, The Jewish Alchemists (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1994), p. 573 n. 19, citado por Tvedtnes, op. cit., p. 19.)]
¿Podría José Smith haber conocido en 1830 que su historia de registros sagrados sellados sobre delgadas planchas de metal, preservadas en una caja de piedra y enterradas podría ser en un tiempo futuro revalidado por muchos hallazgos significativos del mundo antiguo? Puesto que fue un profeta, supongo que sí.

Fuente: www.evidenciasdellibrodemormon.blogspot.com
Axact

Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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1 Comentarios:

  1. Hߋla!
    Seguramjente ees laa unica ocasion que he leido el blog y quiero comrntar que esta bastante bien y
    pposiblеmente mee veras mas frecuentemewnte por estos lares.

    Un saludo!

    Articսlos rеlacionadοs Luis

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