Traducido por: Esteban José Corzo Fajardo y redactado por Alberto Barrios y Andrew Miller

La Crítica

Se critica que el número inicial de habitantes en la colonia lehita es demasiado pequeña para generar las poblaciones indicadas posteriormente.

La(s) Fuente(s) de la Crítica

• John C. Kunich, "Multiply Exceedingly: Book of Mormon Population Sizes," in New Approaches to the Book of Mormon, edited by Brent Lee Metcalfe (Salt Lake City: Signature Books, 1993), 231–67. See also Sunstone 14 (June 1990): 27–44.

La Respuesta

Una lectura superficial del libro de Mormón lleva a algunas personas a concluir que los miembros mencionados en el grupo de Lehi eran los únicos miembros de las sociedades nefita y lamanita.

Sin embargo, el Libro de Mormón contiene muchas menciones de “otros” que hicieron parte de ambas sociedades, en efecto, muchos versículos del Libro de Mormón tienen poco sentido a no ser que este concepto sea entendido.

Destino de los colonizadores originales

En 2 Nefi 5, Nefi y su grupo finalmente se separan de de Lamán, Lemuel y los hijos de Ismael:

Y aconteció que el Señor me advirtió a mí, Nefi, que me apartara de ellos y huyese al desierto, con todos los que quisieran acompañarme.
Sucedió, pues, que yo, Nefi, tomé a mi familia, y también a Zoram y su familia, y a Sam, mi hermano mayor, y su familia, y a Jacob y José, mis hermanos menores, y también a mis hermanas y a todos los que quisieron ir conmigo. Y todos los que quisieron acompañarme eran aquellos que creían en las amonestaciones y revelaciones de Dios; y por este motivo escucharon mis palabras. Y llevamos nuestras tiendas y todo cuanto nos fue posible, y viajamos por el desierto por el espacio de muchos días. Y después que hubimos viajado durante muchos días, plantamos nuestras tiendas. (2 Nefi 5:5-7, itálicas añadidas)
La mayoría de los inmigrantes originales parten con Nefi. Y, a pesar de todos los miembros que él menciona, él también dice que llevó consigo a “todos los que quisieran acompañarme”. No hay nadie de la colonia original que esté sin mencionar, aquellos que acompañaron a Nefi (y posteriormente hicieron de él su maestro y gobernador) fueron probablemente aquellos “otros” que “creían en las amonestaciones y revelaciones de Dios”.

Tamaño relativo de los nefitas sobre los lamanitas

A pesar que la mayoría de inmigrantes se fue con Nefi, los lamanitas son mencionados regularmente como mucho más numerosos (por lo menos el doble) que los nefitas. Esto Incluye el período anterior al éxodo del Rey Mosíah I (véase Jarom 1:6) y posteriormente, no obstante la adición de la gente de Zarahemla (los llamados coloquialmente “muletitas”) reforzando los números nefitas (véase Mosía 25:3 y Helamán 4:25).

Hay un pasaje intrigante en donde el Mormón explica la disparidad numérica al ser aplicada a las guerras del Capitán Moroni:

…y así los nefitas se vieron compelidos a hacer frente ellos solos a los lamanitas, los cuales eran un conjunto de los hijos de Laman y Lemuel y los hijos de Ismael, y todos los disidentes nefitas, que eran amalekitas y zoramitas, y los descendientes de los sacerdotes de Noé. Y estos descendientes eran casi tan numerosos como los nefitas; y así los nefitas se vieron obligados a combatir contra sus hermanos hasta la efusión de sangre. (Alma 43:13-14, itálicas añadidas)

Aquí, Mormón hace una lista de la variedad de pueblos catalogados como “lamanitas” y luego indica que estos descendientes casi igualan a los nefitas en número. Aun así, claramente los “lamanitas” (en el sentido amplio de la palabra) siempre tienen una masiva ventaja poblacional, tal como nos es dicho en Alma 43:51.

La frase “estos descendientes”, dada esta lectura, no aplica meramente a los “descendientes de los sacerdotes de Noé”, ya que este es un reducido grupo de sólo 24 mujeres lamanitas y sus esposos otrora sacerdotes (véase Mosíah 20:5 y Mosíah 23:31-39). Estos “amulonitas” habían sido diezmados por lamanitas enojados tan solo unos años antes, y llegaron a ser desechados por parte de ambos bandos en conflicto (véase Alma 25:3-9). Su contribución numérica a las huestes lamanitas fue probablemente insignificante. [1]

El punto de Mormón parece claro: Todos los “nefitas” (es decir, descendientes originales de Lehi y Nefi, junto con los descendientes de Zarahemla y “otros” pueblos añadidos) son casi equiparados numéricamente por sólo los descendiente de Lamán, Lemuel, Ismael y una variedad de descendientes nefitas. Para esto deben añadirse reservas que los lamanitas poseen en la forma de los “otros” controlados políticamente por ellos.

Esto es lo que hace tan peligrosa una invasión lamanita, dado que como ejército defensor, los nefitas requieren menos hombres para combatir exitosamente un ejército atacante (véase Alma 49:1-25 y Alma 59:9). Si los nefitas eran “ligeramente” superados en número por todos los “lamanitas” (en el sentido de todos aquellos bajo control político lamanita), entonces un ataque lamanita sería temerario además de no ser un desafío especial para un general bien entrenado como Moroni.

Pero la superioridad nuérica lamanita es enfatizada repeditamente (véase Alma 43:51 y Alma 48:3-4).

Moroni tenía problemas para proveer a sus tropas con refuerzos y guarniciones satisfactorias (véase Alma 52:16-17, Alma 58:3-5 y Alma 58:32-36), mientras que los lamanitas podían conseguir continuamente nuevas tropas (véase Alma 51:9-11) Alma 52:12, Alma 57:17 y Alma 58:5).

Los lamanitas incluso buscan explotar su ventaja nuérica al iniciar una guerra por dos frentes distintos (véase Alma 52:13 y (Alma 56:10). Esta estrategia divide sus ejércitos y los arriesga a la derrota en detalle, lo cual sería imprudente si no disfrutaban de una marcada diferencia en número de soldados. Esta ventaja es claramente presente, dado que sus estrategias por poco tienen éxito (véase Alma 52:14, Alma 53:8 y Alma 58:2).

En resumen, Mormón declara el problema con claridad – los nefitas son dramáticamente superados en número – y explica que esto es porque los lamanitas y los disidentes juntos por sí mismos casi igualan a todos los nefitas, con el conocimiento que los pueblos bajo control lamanita desequilibran la balanza.

Ninguna otra interpretación tiene sentido en este texto, el cual es rigurosamente consistente

Otros ejemplos


Al dirigirse a los zoramitas disidentes, Alma ora diciendo “He aquí, sus almas son preciosas, oh Señor, y muchos de ellos son nuestros hermanos” (véase Alma 31:35). Aun así, los nefitas se refieren a los lamanitas y a los mulekitas como sus “hermanos” (véase Mosíah 1:5, Mosíah 7:2-13 y Alma 24:7-8). Claramente, los zoramitas son un grupo mezclado entre aquellos que emigraron desde Palestina y un grupo diferente.

Mormón también menciona al “pueblo que se hallaba en la tierra de Abundancia” cerca a la estrecha brecha de tierra, de los cuales Moroni temía que se aliasen con los lamanitas en contra de los nefitas (véase Alma 50:32).

Demográficamente, hay mucho detalle más allá de los argumentos planteados por la crítica.

¿Por qué no escuchamos algo más acerca de los Otros Pueblos?

El Libro de Mormón no tiene por propósito ser la historia de un pueblo. Es la historia de un mensaje (a saber, la doctrina de Cristo) así como de la gente que acepta o rechaza este mensaje. También es una especie de “registro tribal”, lo cual es una historia escrita desde el punto de vista de un clan social: La clase gobernante nefita. Por lo tanto, el texto enfoca su atención mayormente en la doctrina de Cristo, y cómo esta doctrina afecta a los integrantes del clan o tribu que redacta el registro.

Los registradores nefitas entendieron claramente que hay más acontecimientos teniendo lugar, y especifican con claridad que los términos “nefita” y “lamanita” son de naturaleza política y usados por conveniencia, donde la membresía de éstos es variada y fluída. Como dijo Jacob:

Mas yo, Jacob, no los distinguiré en adelante por estos nombres, sino que llamaré lamanitas a los que busquen la destrucción del pueblo de Nefi, y a los que simpaticen con Nefi, llamaré nefitas, o pueblo de Nefi, según los reinados de los reyes (Jacob 1:14).

El élder Boyd K. Packer enfatizó que la manera en que el Libro de Mormón se ve así mismo a veces no es la que algunos miembros de la Iglesia tienen del mismo:

El Libro de Mormón es comúnmente presentado como “una historia de los antiguos habitantes del continente americano, los antepasados de los indios americanos”. Todos nosotros hemos visto misioneros alrededor del mundo con pancartas mostrando imágenes de los indios americanos o pirámides y otras ruinas de Latinoamérica. Esa presentación no revela bien el contenido de este sagrado libro, así como describir a la Biblia como “una historia de los antiguos habitantes del Medio Oriente, los antepasados de los israelitas modernos” no revelaría su contenido. La presentación del Libro de Mormón como una historia de los antepasados de los indios americanos no es una introducción muy fascinante ni precisa. Cuando presentamos el Libro de Mormón como semejante historia – y así es como generalmente lo presentamos – el investigador debe estar confundido, incluso desilusionado, al momento de empezar su lectura. Muchos no encuentran lo que esperan. Ni tampoco, en cambio, esperan lo que encuentran… El Libro de Mormón no es una biografía, porque ningún personaje es descrito complentamente. Tampoco es, en un sentido estricto de la palabra, una historia. A pesar que narra acerca de un pueblo por 1021 años y contiene un registro de un pueblo anterior, no es de hecho la historia de un pueblo. Es la epopeya de un mensaje, un testamento. [2]

Conclusión

El Libro de Mormón contiene muchas referencias directas, así como algunas más oblicuas, acerca de “otros” pueblos que fueron parte de la demografía mezclada de la época del Libro de Mormón. El registro nefita e enfoca en la separación “nefita / lamanita”, ambas a causa que es un registro tribal, y porque se enfoca en religión, no en historia y política de la región.

Pero, como John L. Sorenson dijo,

[Es] imposible de ignorar que hay poblaciones sustanciales en la “tierra prometida” a través del período del registro nefita, y probablemente en la era de los jareditas también. La situación y el origen de estos pueblos nunca es clarificado porque los escritores nunca se propusieron tal cosa, ellos tenían otros propósitos. Además no podemos entender la historia demográfica o cultural de los descendientes literales de Lehi sin tener en cuenta a estos otros grupos también.
Es más, los lectores no se justificarán en decir que el registro falla al no mencionar a estos “otros” solo porque nosotros al leer hemos fallado en observar qué se dice e implica acerca de tales pueblos en el Libro de Mormón. [3]


Notas:

1. Una explicación alternativa es que los amulonitas asimilaron sus propios pueblos vasallos, incrementando su número. Esto es sugerido en John L. Sorenson, "When Lehi's Party Arrived in the Land Did They Find Others There?," Journal of Book of Mormon Studies 1/1 (1992): 1–34.
2. Boyd K. Packer, Let Not Your Heart Be Troubled (Salt Lake City: Bookcraft, 1991), 280–282.
3. John L. Sorenson, "When Lehi's Party Arrived in the Land Did They Find Others There?," Journal of Book of Mormon Studies 1/1 (1992
Axact

Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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