La Critica:

El Libro de Mormón enseña que los niños pequeños no son capaces de pecado porque no tienen una naturaleza pecaminosa (Moroni 8:8). En contraste, la Biblia en el Salmo 51:5 enseña claramente que tenemos una naturaleza pecaminosa desde nuestro nacimiento: "He aquí en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre" (esto no significa que los que mueren en infancia están perdidos).

La Respuesta:

Un pasaje que a menudo se usa juntamente con Salmos 51:5 es Salmos 58:3, donde David escribió un enunciado similar: “Se apartaron los impíos desde la matriz; se descarriaron hablando mentira desde que nacieron”. A primera vista, puede parecer que David afirmó que los niños nacen “manchados por el pecado” (como a menudo se dice). ¿Es eso lo que David quiso decir?. Lo cierto es que existen varias interpretaciones posibles para estos dos versículos:

Primero, note que el contexto del Salmo 51:5 y el Salmo 58:3 incluye un lenguaje poético e hiperbólico. En el versículo tres y cuatro del capítulo 51, David declaró: “Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado” . Un posible significado del Salmo 51:5 y el Salmo 58:3 es este: una gran parte de la vida de David estuvo caracterizada por el pecado, y, ya que David era muy consciente del pecado, expresó su dolor al usar lenguaje figurativo hiperbólico [vea Jackson, 1998, p. 46; vea también Coffman y Coffman, 1992, p. 434].

Esta es una probabilidad convincente, ya que David escribió que los niños hablan mentiras “desde que nac[en]” (Salmos 58:3). Ya que los bebés no pueden hablar mentiras, podemos asumir que David no tuvo la intención de expresar un significado literal en el Salmo 58:3. Además, ese versículo indica que toda la gente impía habla mentira, lo cual no es literalmente cierto ya que la gente puede pecar en diferentes maneras. Al emplear obviamente la hipérbole, Job dijo que él cuidó de los huérfanos y las viudas desde que nació (Job 31:18; vea Jackson, 2000). Ya que el Salmo 58:3 se presta mucho a la interpretación hiperbólica, entonces también es razonable considerar el Salmo 51:5, el cual contiene aparentemente lenguaje hiperbólico, como figurativo. Si se toma el lenguaje del Salmo 51:5 literalmente, y se interpreta este versículo según la doctrina calvinista, este versículo contradecirá a otros pasajes claros de la Escritura (Ezequiel 18:20; Romanos 14:12; 2 Corintios 5:10). Pero la Biblia no se contradice.

Segundo, los que todavía insisten que el Salmo 51:5 demuestra que David nació “manchado por el pecado”, deben recordar que la madre de David, una mujer adulta, fue una pecadora. Si se entiende el lenguaje de este versículo literalmente, entonces el pecado del cual David escribió debe ser el pecado de su madre. Sin embargo, David no quiso decir que él heredó el pecado de su madre (vea Butt, 2006a). Mucha gente sufre las consecuencias del pecado de sus padres, pero los bebés no son responsables por el pecado de sus padres. La razón de esto es porque el alma no viene de los padres humanos, sino de Dios (Eclesiastés 12:7; Hebreos 12:9; vea Jackson, 2000). La gente no llega a ser pecaminosa hasta que no escoja pecar, y eso ocurre tiempo después del nacimiento (vea Génesis 8:21; Eclesiastés 12:1; Jeremías 3:25).

Ya que David nació en una relación ilícita, es decir, una relación fuera del matrimonio. La palabra concebir del vocablo griego [gennao] significa engendrar. David fue engendrado de una relación pecaminosa, o sea, producto de una acción ilícita. La Biblia Nacar Colunga no usa la palabra “formado” “ni concebida”. Esta versión es mucho más específico y claro en la interpretación. Fíjense lo que dice esta versión “Pues reconozco mi transgresión, y mi pecado está siempre delante de mí”. Esta traducción es aceptable, puesto que, en el contexto David viene hablando acerca de sus pecados delante de Dios.
Una tercera interpretación plausible del Salmo 51:5 es que David simplemente señaló que había nacido en un mundo gobernado por el pecado. En ese sentido, cualquiera pudiera decir sinceramente, “Nací en pecado”, sin contradecir la Escritura o incluso admitir el pecado personal, especialmente en vista de que nuestros padres son pecadores (vea Jackson, 2000).
La palabra “Formado” del vocablo hebreo [Chuwl] significa “traer al frente o hacia delante”. Significa que David fue traído a un mundo de maldad. La frase “En maldad he sido formado” debe de ser entendida como: que fue traído en un mundo gobernado por el pecado y la maldad.
Esta frase es paralela a Hechos 2:8 donde dice “¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?” Eso es, ellos no nacieron hablando dichas lengua, sino que, está diciendo que todos nacemos en un mundo donde se habla ciertas lenguas. Dicha lengua donde nacemos se habla y se aprende.

Cuarto, ya que David escribió el Salmo 51 como una oración de arrepentimiento, algunos han sugerido que el salmista estuvo usando el lenguaje poético, poniendo estas palabras en la boca de un niño que fue concebido como resultado de la relación ilícita de David y Betsabé. En ese contexto, el pasaje pudiera decir literalmente: “En pecado me concibió mi madre”. Aunque no se puede descartar la posibilidad de esta interpretación, parece ser un poco “forzada” a primera vista—es decir, esta interpretación no parece ser muy obvia por el texto como lo son otras interpretaciones.

Una Quinta posibilidad, aunque remota, es que David hizo referencia a que él era la décima generación en el linaje de Judá, quien tuvo una relación incestuosa con su nuera, Tamar (vea Génesis 38). Ya que Deuteronomio 23:2 dice, “No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni hasta la décima generación no entrarán en la congregación de Jehová” (énfasis añadido), es posible que David simplemente hizo referencia al pecado de Judá y Tamar, el cual prevalecía en su familia.

¿Qué Enseña la Biblia respecto a un niño o bebé recién nacido?

1. No saben nada en su estado de niñez (Deut. 1:39).
2. Hay una etapa en que los niños no saben ni lo bueno ni lo malo (Isa. 7:16).
3. De los niños es el reino de los cielos (Mat. 18:1-5).
4. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos (Mateo 19:13-15).

David nunca declaró que los bebés son pecadores cuando nacen. ¡Pero los bebés, no tienen pecados! Jesús dijo: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3). Este enunciado sugiere que las personas se bautizan y llegan al cristianismo para ser como niños pequeños. Si los niños pequeños son pecadores perdidos, ¿por qué nos diría el Señor que nos hagamos como niños? (vea Mateo 19:14)?
Desde luego, los niños pequeños (incluyendo a los bebés) no están perdidos. Ellos no tienen la suficiente edad para entender la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, así que no pueden escoger conscientemente hacer lo incorrecto, y por ende no pueden pecar. Hay que notar que ser concebido "en pecado" no significa ser concebido culpable de pecado sino ser concebido en medio de pecado o sea bajo la influencia y los efectos negativos del pecado.

La Enseñanza de Moroni en el Libro de Mormón

“Hijo mío, quisiera que trabajaras diligentemente para extirpar de entre vosotros este craso error; porque para tal propósito he escrito esta epístola.
Porque inmediatamente después que hube sabido estas cosas de vosotros, pregunté al Señor concerniente al asunto. Y la palabra del Señor vino a mí por el poder del Espíritu Santo, diciendo:
Escucha las palabras de Cristo, tu Redentor, tu Señor y tu Dios: He aquí, vine al mundo no para llamar a los justos al arrepentimiento, sino a los pecadores; los sanos no necesitan de médico sino los que están enfermos; por tanto, los niños pequeños son sanos, porque son incapaces de cometer pecado; por tanto, la maldición de Adán les es quitada en mí, de modo que no tiene poder sobre ellos; y la ley de la circuncisión se ha abrogado en mí.
Y de esta manera me manifestó el Espíritu Santo la palabra de Dios; por tanto, amado hijo mío, sé que es una solemne burla ante Dios que bauticéis a los niños pequeños.
He aquí, te digo que esto enseñarás: El arrepentimiento y el bautismo a los que son responsables y capaces de cometer pecado; sí, enseña a los padres que deben arrepentirse y ser bautizados, y humillarse como sus niños pequeños, y se salvarán todos ellos con sus pequeñitos.
Y sus niños pequeños no necesitan el arrepentimiento, ni tampoco el bautismo. He aquí, el bautismo es para arrepentimiento a fin de cumplir los mandamientos para la remisión de pecados.
Mas los niños pequeños viven en Cristo, aun desde la fundación del mundo; de no ser así, Dios es un Dios parcial, y también un Dios variable que hace acepción de personas; porque ¡cuántos son los pequeñitos que han muerto sin el bautismo!
De modo que si los niños pequeños no pudieran salvarse sin ser bautizados, éstos habrían ido a un infierno sin fin.
Porque he aquí, todos los niños pequeñitos viven en Cristo, y también todos aquellos que están sin ley. Porque el poder de la redención surte efecto en todos aquellos que no tienen ley; por tanto, el que no ha sido condenado, o sea, el que no está bajo condenación alguna, no puede arrepentirse; y para tal el bautismo de nada sirve.” (Moroni 8:6-14,22)
Moroni 8:8 enseña en estos versos que los niños son inocentes en Cristo, enseñanzas que van acorde con las enseñanzas bíblicas
Axact

Dastin Cruz

Soy de Perú y miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Servi como misionero en el estado de Oaxaca, México. En este blog trato de dar a conocer nuestras creencias y la doctrina de la iglesia, a su vez aclararando temas que en ocasiones son malinterpretados. Hoy debido a toda la información que circula en la red es importante estar informado sobre nuestras creencias, doctrinas e historia a fin de explicarlas con mayor claridad. Agradezco en especial por su apoyo al amor de mi vida, Ana Rosa Lopez Cruz

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